Asombros que nos trajimos del viaje, 2
Viaje también es el no entender. Disfrutamos intentando chapurrear las palabras más elementales de los idiomas que se nos cruzaban en el camino: aprendimos la pronunciación de algunas letras cirílicas, nos sorprendió cómo la lengua rumana suena a la vez ancestral y soviética, alborozadas reconocimos alguna que otra palabra árabe en el habla turca.
Pero de todas las comprensiones e incomprensiones, quizá la que más perplejos nos dejó fue esta señal que nos encontramos, bien visible, en una calle del centro de Budapest.
Aun nos preguntamos qué significa: ¿”Vigilamos tu cerebro”? ¿”Cuidado: peligro de esquematización”? ¿”No aparcar pensamientos”?
(A ver si alguno de vosotros tiene la respuesta, esto es un llamamiento a ideas sobre el asunto).
Hasta que no las descubramos, seguiremos pensando que la señal parece, en todo caso, el signo de los tiempos.
