TRAMPAS PARA PERDER
No creáis a los poetas.
Sólo escriben de amor cuando han perdido.
Cuando son derrotados
en la extraña partida de este juego
que no quieren ganar, os lo aseguro.
Subliman el amor hasta el delirio
y si el amor no muere en la suicida
belleza de su altura
lo dejarán allí, colgado del vacío
despeñado en el vuelo de una nada
que llenarán después.
Los poetas.
Le piden al amar lo que el amor
no podrá dar jamás,
porque el amor no da, nos quita siempre
la razón, el sentido, el apetito,
la tristeza también, luego la vida.
Te quita lo que da, y más aún
lo que no te dio nunca,
honda zanja que cava, y ahí los poetas
para ahondar más el grito
con el pico y la uña y sus tres manos,
la derecha, la izquierda, la que ama,
la que se amputan luego
cuando escriben amar
y sangra el verso
como se abre una flor
una puerta, un botón, un día nublado,
como se abre la cama del olvido,
como se abre la carne de una herida,
como todo se cierra
"— Un poema de Fernando Beltrán que encontramos en el nuevo número de Nayagua, la revista del Centro de Poesía José Hierro, que ya se puede descargar aquí. Como siempre, todo un festín de inéditos, traducciones, reseñas, apuntes y otras pistas para dejarse llevar por el verano, como ellas dicen, “sumergida en una nube”. ¡Y al alcance de un clic! Para no perdérsela.
